viernes, 18 de septiembre de 2015

La instrumentalización del miedo de Javier Maroto

    Últimamente Facebook está resultándome muy útil para mantenerme informado, NO sobre la actualidad de mi ciudad, de mi país o del mundo, sino sobre la opinión que tienen mis contactos acerca de lo que ocurre en mi ciudad, país y mundo.

    Si bien hace menos de un mes esa red social me sirvió para palpar el descontento generalizado de mis paisanos linarenses con la actualconfiguración de la feria de San Agustín, durante las últimas horas estoy comprobando que cuando un dirigente del Partido Popular suelta una pulmonía, incluso rectificada y enmendada por sus propios jefes, no son pocos los que se apresuran a repetir el discurso como loros.

    Javier Maroto, Vicesecretario de política sectorial del PP, llegó a asegurar este viernes  11 que entre los refugiados que llegan "hay muchos yihadistas" que "son personas que un día ponen una bomba". 
ENTREVISTA COMPLETA
 
    Afortunadamente , Soraya Sáenz de Santamaría,  (¿quién me diría que un día le iba a dar la razón?) corrigió a Maroto:
- Las personas que salen de Siria y de algunos de estos países huyen precisamente del terror, y huyen del terrorismo, y nuestra obligación como Estado es proteger la seguridad de los españoles y de los que vienen a vivir entre nosotros -afirmó la Vicepresidenta del Gobierno del Estado Español.


    Yo, desde mi humilde posición de ciudadano irrelevante, tengo claro (y supongo que la inmensísima mayoría de los habitantes de este terruño) que habrá que tomar las medidas de seguridad necesarias ante la avalancha que se nos avecina. Es lógico que haya inquietud, porque acoger a alguien que viene de lejos y con costumbres muy diferentes significa sacrificio y conlleva situaciones nuevas, diferentes y difíciles de manejar. Pero este asunto es muy delicado, así que ojo con convertir en terroristas a las víctimas del terrorismo. NO conviene confundir, como ha intentado Javier Maroto, a las víctimas con los verdugos. Y NO conviene que los políticos instrumentalicen, como ha intentado Javier Maroto, el miedo o la lógica inquietud que produce el diferente. Ojo con convertir a los refugiados en sospechosos de terrorismo para que luego cuando lleguen los miremos con miedo. ¡Que no, Maroto, que los que vienen son las víctimas! ¡Y que es vil y rastrero confundir, intentar confundir y equiparar víctimas y verdugos!

    No obstante, dentro de la evidente desgracia de esa pobre gente que ha tenido que dejarlo todo atrás, hay que buscar lo positivo. Y es que gracias a esta gran ola de solidaridad que se está levantando, esta sociedad decadente en la que se está convirtiendo Europa ha arrojado un pequeño rayo de luz para la Esperanza.  Es cierto que habrá que canalizar, tanto esa incipiente ola de solidaridad, como la riada de refugiados que está llegando. Habrá que organizar todo este asunto, está claro. ¡Pero Maroto, no juegue usted con la opinión pública ahora que nuestra sociedad se está levantando  y se está organizando porque quiere acoger a gente que sufre!


    Así que vamos a repetir lo evidente, no por Javier Maroto (olvidemos sus declaraciones cuanto antes) sino por su legión de re-publicadores facebookeros:

LOS REFUGIADOS HUYEN PORQUE SON VÍCTIMAS DEL TERRORISMO.

NO NOS EQUIVOCAMOS CUANDO LOS ACOGEMOS.

LOS TERRORISTAS, LOS MALOS, SON ESTADO ESTADO ISLÁMICO.

NO SE PUEDE CONFUNDIR A UNOS CON OTROS.


LUCHEMOS CONTRA ESTADO ISLÁMICO Y AYUDEMOS A SUS VÍCTIMAS.

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