miércoles, 26 de agosto de 2015

Hoja de reclamaciones que rellené en Seat Savoy de Linares



En abril de 2013 decidí adquirir un Seat Ibiza 1.6 TDI, turismo que me interesaba por sobre todo por su bajo nivel de consumo de combustible.


La venta.

Acompañado de mi padre (que entiende de coches debido a su trayectoria profesional) en la tarde del día 16 me dirigí al concesionario de Seat Savoy de Linares donde el vendedor Antonio Arance Villar, de unos 60 años, nos explicó las especificaciones del vehículo. En el apartado de extras, decliné la opción del Portable System (el sistema de navegación de Seat) ya que excedía mi presupuesto, pero sí solicite bluetooth para poder hablar por teléfono durante la conducción, a lo que el vendedor me comentó que no había problema.


El presupuesto.

Cuando terminamos de ver el vehículo en la exposición, los tres nos sentamos en la mesa y el vendedor introdujo en el ordenador las especificaciones que le solicitamos. Apoyándose en un presupuesto que sacó en papel, nos fue explicando de uno en uno en qué consistía cada concepto de los incluidos. Por 85 € más me había incluido la pre-instalación del Portable System (solo la pre-instalacion) y nos explicó que eso era necesario para implementar la conectividad bluetooth entre mi móvil y el Ibiza. En principio me extrañó que la pre-instalación de un sistema de navegación fuese suficiente para aportar bluetooth, pero la seguridad del vendedor disipó mis dudas.


La entrega.

En esta ocasión acudimos mi padre, mi madre y yo. Una vez Antonio Arance me hubo explicado todos los controles del vehículo, nos dispusimos a conectarle mi móvil por bluetooth.

-Saca tu móvil que lo vamos a conectar -me pidió encontrándonos los dos dentro del habitáculo.


Saque mi móvil y comencé a rastrear dispositivos, pero el del coche no aparecía. Entonces el convencido comercial me pidió que probase de nuevo. También sin éxito en aquel segundo intento.


-Eso es porque no tienes bien configurado el móvil o porque no sabes buscar el bluetooth -afirmación que me molestó un poco dado que durante años trabajé en telefonía móvil y configuré bastantes de bluetooth en vehículos de clientes.


Entonces solicité a mi madre su móvil un momento, por si te trataba de un problema de mi terminal, pero tampoco conseguí detectar el bluetooth. 

-Espera, voy a por mi teléfono -dijo el vendedor, algo contrariado y saliendo del Ibiza enérgicamente.


Pero él obtuvo el mismo resultado con su terminal. Infructuosos intentos de conexión.


-Da igual, es que al principio les cuesta enganchar, pero tú luego pruebas en tu casa y verás como se lo puedes conectar sin problemas.

-No, esto no tiene por qué fallar -le respondí rotundamente-, y yo no me voy de aquí si el móvil no se conecta al bluetooth.


Ante mi decisión, no encontró otro recurso que acercarse al taller para volver con un mecánico que averiguase y nos indicase qué estaba ocurriendo. El mecánico no necesitó ni entrar al coche. Le bastó observarlo desde fuera.


-Para tener bluetooth hace falta el Portable System, -nos informó sin poder ocultar cierta sorpresa por la conexión imposible que estábamos intentando-, sin eso, lo que queréis es imposible.


Se hizo la luz. Cuando el mecánico regresó a su puesto, Antonio permaneció pensativo durante unos segundos y reaccionó.


-No te preocupes porque yo te conseguiré un Portable System para que puedas hablar por bluetooth, pero dame unos días.


Tras esto, nos dirigimos a la mesa para formalizar la entrega. Fue al sentarnos cuando le comenté a mis padres lo que había ocurrido con el bluetooth, momento en el que Antonio volvió a tomar la palabra.


-Sí, pero ya le he dicho que le voy a conseguir yo un navegador, eso sí -se detuvo un instante levantando la mano y mirándolos fijamente-, tiene que quedar claro que eso es un compromiso mío, de Antonio Arance, no de Seat.


Confiamos en su palabra, y la venta continuó con normalidad, yendo los cuatro a dar una vuelta de prueba por el polígono industrial. Al finalizar y antes de despedirnos me citó a regresar al cabo de una semana, cuando calculó que ya me habría conseguido un navegador.


Cuando mi padre y yo regresamos transcurrido el tiempo acordado, se mostró muy atento en su interés por saber cómo nos iba con el coche pero, cuando le pregunté acerca de lo que teníamos pendiente, me dijo que aún no lo había conseguido y que necesitaría un par de semanas más. Entonces le comenté que el asunto no podía demorarse mucho ya que, como ya le habíamos dicho la semana anterior, en julio tenía previsto ir al País Vasco para vivir con mi pareja. Pero Antonio se mostró nuevamente seguro de que el mes y pico que quedaba para eso era tiempo más que de sobra.


La tomadura de pelo.

A primeros de mayo acudí de nuevo al concesionario de Savoy para reclamar el navegador, pero el vendedor se excusó nuevamente aduciendo que no habían recibido ninguno. Le hice otras dos visitas en junio y julio con el mismo vano resultado. En esta última, Antonio Arance se disculpó una vez más por no haberme conseguido el GPS antes de marcharme de Linares, pero me aseguró que en cuanto lo consiguiera se lo daría a mi padre para que me lo hiciera llegar a mi nueva residencia o para que me lo entregara en un próximo regreso a Linares.


Pronto, en agosto, hice mi primera visita a Linares, además tenía que pasar la primera revisión de niveles del vehículo. Mi pareja que, en esta ocasión también nos acompañó al concesionario, pudo comprobar en directo cómo nos estaba toreando aquel vendedor al que incluso advertí que iba dispuesto a ponerle "una multa" y que si no se la ponía era porque a mi padre le daba lástima y me contenía.


Durante los siguientes meses estuve llamando al vendedor desde el País Vasco, como mínimo una vez al mes, pero siempre obteniendo respuestas parecidas: "No he podido conseguírtelo, hijo mío, lo siento, en cuanto tenga algo, yo llamo a tu padre". Incluso mi padre se lo encontró en una exposición de automóviles y también se lo recordó.


En diciembre de 2013 regresé a Linares para la visita navideña de rigor a la familia y fuimos al concesionario exclusivamente a reclamar el navegador. Segunda ocasión en que mi pareja pudo comprobar la inmensa tomadura de pelo en que se estaba convirtiendo aquello.


Durante 2014, hastiado de hacer el tonto yendo al concesionario, dejé de ir, limitándome a llamar por teléfono de vez en cuando. Si dejé de acudir fue porque mi ánimo solo me invitaba a perder toda compasión  por el comercial y acudir al concesionario a plantarle una hoja de reclamaciones, acción que, si no emprendía, era porque mi familia no perdía la esperanza y, cuando más decidido me veían, me convencían de esperar un poco más.


La reclamación formal.

Pero en 2015 decidí que la mofa habia terminado. Es norma común pedir algún regalo al vendedor en la adquisición de un vehículo, y a mí, no solo no me regaló nada, sino que encima me cobró 85 € de mas. Así que en julio, aprovechando que recibí una llamada del departamento de calidad de Seat y expuse mi queja. A los pocos días recibí una llamada de un señor que se identificó como de Seat Jaén. Me comentó que había recibido mi queja, me pidió número de bastidor y matrícula de mi vehículo, y me dijo que en unos dias volverían a llamarme. Efectivamente, otro señor me llamó pasados unos dias, y la conversación fue idéntica. Hemos recibido su queja, necesito número de bastidor y matrícula, y volveremos a ponernos en contacto con usted.


En agosto de 2015, aprovechando que me encontraba en Linares y además tenía que ir a pasar la revisión de aceite y filtros, decidí formalizar mi queja de forma oficial, acercándome a la mesa de Antonio Arance Villar (que nada más comenzar la conversación tuvo la desvergüenza de decir que no se acordaba de mí después de dos años y medio de visitas y llamadas telefónicas) y le pedí la hoja de reclamaciones. En vez de dármela, estuvo tratando de convencerme de que es imposible que me dijera que para hablar por bluetooth era necesaria la preinstalación. ¿Entonces por qué estuvimos dentro del habitáculo tratando de conectar el móvil al bluetooth? ¿Me estaba tomando el pelo entonces? ¿No se acordaba que incluso llamó a un mecánico para ver qué estaba ocurriendo? ¿O ahora estaba simulando que no recordaba nada? Al final, su versión se basaba en que el navegador era algo que mi padre le había pedido como un favor, y él, como favor, había aceptado pero al final no había podido conseguírnoslo.


En los últimos compases del debate incluso exteriorizó una actitud frívola ante mi reclamación. Primero minimizando el posible impacto de mi queja al departamento de calidad: "Sí, si he estado de vacaciones y al regresar he recibido un e-mail en el que me retransmiten tu queja, pero vamos... que esto... bueno... ahí está". Y finalmente desafiándome abiertamente: "Si quieres poner una hoja de reclamaciones, ponla, a ver quién tiene mas fuerza". Esa actitud chulesca me hizo prever que poco iba a conseguir con aquello, por eso le respondí enseguida: "Si yo ya sé que dos años y medio después, que el coche ya no está ni en garantía, ni me van a dar el portable system, ni me van a dar un bluetooth, ni me van a devolver los 85 €, pero quiero rellenar una hoja de reclamaciones porque después voy a escanearla para publicarla en internet y que esté disponible para todo el planeta cómo trabaja Antonio Arance Villar de Seat Savoy de Linares". Justo lo que estoy haciendo en este artículo.

Tampoco a esta última declaración de intenciones le dio la mayor importancia "Bueno, haz lo que quieras, y ahora tengo que dejaros para atender a esta familia que lleva ahí un rato esperando", dijo intentando escaquearse de darme la hoja de reclamaciones.



-Sí, atiéndelos, pero dame la hoja de reclamaciones -le exhorté. Y mientras él atendía a otros clientes, yo me quedé en una mesa escribiendo.


Al final de este texto, incluyo la hoja de reclamaciones escaneada, aunque reproduzco todo el texto aquí para que Google enlace el contenido y todos los datos y así tenga más opciones de incluirlo en su Search Engine Results Page (SERP) o Página de Resultados del Motor de Búsqueda.




· DESCRIPCIÓN DEL HECHO Y PRETENSIONES DE LA PERSONA RECLAMANTE.



EN ABRIL DE 2013 COMPRÉ UN SEAT IBIZA 1.6 TDI. DURANTE LA COMPRA SOLICITÉ AL VENDEDOR QUE MI VEHÍCULO TUVIESE BLUETOOTH, POR LO QUE ME PRESUPUESTÓ 85 € MÁS PARA QUE EL VEHÍCULO INCLUYESE LA PREINSTALACIÓN DE UN PORTABLE SYSTEM. EN EL MOMENTO DE LA ENTREGA NOS RESULTÓ IMPOSIBLE CONECTAR LOS MÓVILES AL BLUETOOTH, HASTA QUE UN MECÁNICO ADVIRTIÓ AL VENDEDOR QUE ERA IMPOSIBLE SIN EL PORTABLE SYSTEM. EL VENDEDOR, RECONOCIENDO SU ERROR, PROMETIÓ QUE ÉL ME REGALARÍA UNO. DESDE ENTONCES HEMOS VENIDO PERIÓDICAMENTE AL CONCESIONARIO, PERO SIEMPRE SE HA EVADIDO PIDIÉNDONOS VOLVER MÁS ADELANTE, PERO DOS AÑOS Y MEDIO DESPUÉS HEMOS DECIDIDO QUE NO ESPERAMOS MÁS TIEMPO.


· OBSERVACIONES DE LA EMPRESA SOBRE LOS HECHOS RECLAMADOS.



NO CONFORME.

· DATOS DE LA EMPRESA.



Nombre o razón social: SAVOY S. A. U. - CIF o NIF: A23003254 - Actividad: SEAT CONCESIONARIO - Domicilio: POLÍGONO LOS RUBIALES MINA SAN DIEGO - Municipio: LINARES - Provincia: JAÉN - Cód. Postal: 23700 - Teléfono: 953 65 07 00 - Dirección de correo electrónico: comercial@seat.savoy.es

- CLICK PARA AMPLIAR -



Actualización 31/ago/2015: Superado el periodo de 10 días hábiles en espera de una propuesta por parte de la empresa, he presentado la hoja de reclamaciones en la oficina OMIC de Linares, obteniendo el correspondiente sello de registro del que adjunto foto.

6 comentarios:

  1. ..... tomo buena nota.... Desde luego Seat... sin comentarios...

    ResponderEliminar
  2. La verdad no entiendo como dejaste pasar tanto tiempo, para poner una hoja de reclamaciones, espero, que desde la OMIC, se tomen este asunto con firmeza y preocupación, por la actitud chulesca de este vendedor. El tal Antonio Arance Villar, no debemos consentir esta actitud y formas para con los consumidores y usuarios, Yo soy miembro de Facua y te aseguro, que este vendedor, se pensaría dos veces dar el trato, que te dio a ti, yo mismo tuve un trato tan chulesco como este por un médico de familia, interpuse una hoja de reclamaciones y hable con la delegada de salud, sobre esta actitud, por parte de este facultativo,este fue expedientado y sancionado, no se debe consentir este abuso, solo espero, que desde la administración tome las medidas oportunas contra Seat y esta a su vez, contra este vendedor.

    ResponderEliminar
  3. No se si tendrás documento, que diga, que te regalaban el potable sistema o si a la hora de la compra, te "regalaban " algo, pero siempre por escrito, nunca te fíes de la palabra

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. No puedo tener ningún documento escrito que refleje el regalo del portable system porque la promesa del vendedor no fue durante el presupuesto, sino en el momento de la entrega cuando se percató del error que había cometido al incluir una preinstalación que ahora era inútil sin el portable system.

      Por eso soy consciente de que está la cosa difícil para que me den la razón, pero bueno, las más de 6000 visitas recibidas por este artículo dan buena cuenta de que mucha gente ya sabe cómo funciona Seat Savoy de Linares.

      http://mag-linares.blogspot.com.es/2015/08/hoja-reclamaciones-seat-savoy-linares.html

      Eliminar
  4. Los vendedores no tienen palabra o lo ponen por escrito o los grabas y mientras prometen diciéndoles que si no cumplen serán denunciados es la única manera de cortarles las mentiras y mala fe.

    ResponderEliminar
  5. Yo fui a preguntar allí por un Ibiza y no para de mandarme mensajes y de llamarme para ver lo que decido...me agobia

    ResponderEliminar